sábado, 19 de mayo de 2012

Fecha 15: Racing Club Vs Boca Juniors



Hoy a las 12 Hs partimos hacia Avellaneda en busca de la ilusión de sumar 3 puntos.

Los socios que concurran, deberán tener abonada la cuota correspondiente al mes de mayo para poder ingresar al estadio.

Quienes abonan la cuota social a través de la Filial, podrán hacerlo hasta el día miércoles, caso contrario, lo podrán hacer el día del partido en las boleterías del estadio abiertas a tal fin.

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LAS COSAS LINDAS DE RACING

(Del Facebook de Federico Ronsino)


Hace 42 años atrás, Susana Puga se mudó de barrio y le cambió la vida para siempre. Corría el año 1970 y junto a su esposo “Lalo”, dejaron de alquilar una casita en La Boca y alcanzaron a comprar su primera y única propiedad en la ciudad de Avellaneda. Seis años más tarde, de aquel patio que daba al frente del pasaje, decidieron armar un restaurante, con vista al Cilindro. De entrada llevó su nombre: Lo de Susy y después de 36 años, se convirtió en la autentica cocina de Racing. Un verdadero símbolo académico.

“Siempre me gustó la gente de Racing y el barrio. Por eso me mudé. Fue amor a primera vista. Me llevo muy bien con los vecinos y siento que la gente me quiere mucho”, cuenta Susy, mientras se acomoda su delantal, sentada al costado de la barra y con el Cilindro de fondo.

A principios de los años 70, Susana y su esposo “Lalo” se mudaron en frente del estadio de Racing. Antes, alquilaban una casa más pequeña en La Boca, pero su destino estaba marcado: Iban a hacer historia en Avellaneda. 36 años más tarde, de un patio que su nueva vivienda tenía sobre el pasaje de la cancha, armaron un humilde restaurante, que albergó miles de historias y anécdotas, con sabor a barrio, folclore de fútbol y los colores de Racing.

“Lo más lindo es cuando me levanto a la mañana y tomo mate mirando el Cilindro. A las 10 de la mañana ya abrimos el boliche y empezamos a trabajar, junto a mis dos hijas, Claudia y Mirtha, que siempre me ayudan”, confiesa Susy, al mismo tiempo en que piensa cómo le irá el próximo domingo, cuando La Academia juegue el clásico ante Boca.

“Cuando hay partidos el boliche se llena”, agrega. “Vienen en familia y traen a sus hijos”, comenta Susy que todavía no contó la mejor parte: “Lo más satisfactorio es cuando vienen los jugadores o los que ya no juegan más. Me acuerdo cuando vino Sergio Goycochea, el arquero, pero después de muchos años, puedo decir que nuestro cliente más fiel es Jorge “Camote” Acuña, que pasaba de chico y todavía viene de grande. Al que siempre lo teníamos que invitar era al “Mencho” Medina Bello. Nunca pagaba”, aclara riéndose.

El bar de Susy está lleno de recuerdos: Fotos, cuadros, regalos, notas, dibujos y autógrafos. El lugar respira Racing y tiene sello propio. “Me alegra cuando a los chicos les va bien. Por aquí han pasado “Chiche” Arano, Franco y Bruno Zuculini, Claudio Yacob, José Shaffer. Los pibes que viven en la pensión vienen a comer acá y se hacen de amigos. Disfrutan del barrio. Por eso nos ponemos tristes cuando les toca irse”, cuenta algo emocionada.

La historia y los años en el barrio se detuvieron en un momento cumbre en la vida de Susy y su boliche, como ella suele llamar a su negocio: Fue el 11 de marzo de 1980, cuando el cumpleaños número 44 de Oreste Omar Corbatta se festejó allí, rodeado de chicos que querían oir anécdotas de uno de los máximos ídolos del club, que no estaba pasando un buen momento.

“A Corbatta le habían dado una pieza por donde hoy se ingresa al vestuario de los visitantes”, dispara Susy. “El lugar se llenó de pibes y vecinos que lo amaban. Le festejamos el cumpleaños porque estaba solo. No tenía a nadie”, sentencia. 11 años más tarde, al ídolo le iba a tocar morir, a metros del estadio donde se había consagrado.

Un momento triste fue el descenso de Racing en 1983. “Vi gente llorando. Triste. Sin poder explicar lo que estaba pasando. Sin dudas fue lo más triste que me tocó vivir aquí, desde que tengo el negocio”, confiesa Susy. “Me encariñé tanto con la gente de Racing que hasta yo alcancé a llorar por aquel descenso”, agrega.

La cúspide del éxito llegó en 2001. Aquel año fue “tocar el cielo con las manos”, susurró Susy antes de subrayar la historia. “Nunca viví una época más gloriosa que la de los mediados de 2001. El país estaba en crisis, pero yo nunca había logrado vender tanto. En los partidos definitorios, cuando la gente dormía en la cancha para sacar una entrada, estuvimos tres días sin cerrar. Se turnaban para atender a los hinchas entre la familia. Nadie dormía”, resalta.

Lo de Susy no es un simple lugar de venta de comida al paso. Allí se vive la única y verdadera previa del partido, en la auténtica cocina de Racing. Quienes pasan o pasaron terminan haciéndose de amigos y siempre regresan.

“Con el paso de los años, se ha formado una gran familia entre los que vivimos aquí y los chicos de la pensión. Hubo épocas en donde armábamos bailes y entre chicos y chicas se divertían. Cerrábamos el boliche y los pibes bailaban hasta la madrugada”, comenta muy orgullosa.

Susy sonríe y dice: “El que mejor se portaba era Sergio Romero, el arquero. Siempre muy tímido, respetuoso, atento, nunca armaba lío. Era un señor. “No comía nada frito y ni siquiera tomaba gaseosa. A veces los chicos se escapaban de la pensión para venir o hasta saltaban por las ventanas con tal de no llegar a tarde de nuevo a dormir. A él nunca lo vi hacer nada de eso y por eso creo que llegó a donde llegó”.

Otro asterisco de la historia fue aquel día en que el mismísimo hijo de Corbatta se acercó al lugar para saber cosas de su padre. Susy las sabía y se ofreció a contárselas. El joven era colombiano y había nacido luego de que el ex wing se había ido a jugar al Caribe. “Entró y me preguntó si yo sabía cosas del papá. Le dije que sí y que las podía ver en las paredes del lugar. Allí se iba a encontrar con fotos y recuerdos que lo pintaban de punta en blanco. Se fue muy conforme”, destaca.

En Lo de Susy se puede comer de todo: Milanesas, churrasquito, lomito y supremas. Un lujo: acompañar el palto con papas fritas. Un deleite, pero la debilidad de quienes deben respetar reglas o desean jugar en Europa.

“Los chicos se dan los gustos, pero la nutricionista los debe querer matar”, dice Susy, que se siente cómplice de los pibes que juegan en Racing, pero que a su vez deben cuidarse. “En la pensión los atienden muy bien, pero yo les doy los gustos”, agrega.

Ir a comer con ella es un ritual de cada domingo y debería ser obligación. Un manjar académico con el sello y la mística de una mujer con raíces celestes y blancas. Ella se acuerda de todos: “Acá venía Gastón Cogorno, antes de ser Presidente. Después no apareció más”, se lamenta Susy.
“Debe estar muy ocupado”, agrega. “Los jugadores y los chicos son los que más vienen. También veo a los periodistas y no tanto a los dirigentes. Teo pasó a saludar, pero nunca paró a comer”, se ríe y sigue.

En 2001, el primero en pedir delibery fue “Mostaza” Merlo. “A él le gustaba tanto la comida que preparábamos que la mandaba a pedir. Después de él, todos los demás personajes del club tomaron su costumbre”, aclara.

De lunes a viernes, entre las 10 y las 15.30, Lo de Susy abre sus puertas al pueblo de Racing en el corazón de Avellaneda. Con 36 años de historia, comer, vivir y sentir Racing, frente al Cilindro, se ha convertido en la costumbre de cada día, de cada partido. De la vida. Sobre el pasaje Corbatta late humildemente otro rincón del hincha. Un deleite.

El final del cuento tiene un solo protagonista: ella. Susana Puga, le dicen Susy y es la más conocida del barrio. Llegó y decidió trabajar con Racing de fondo. Hizo amigos, vecinos y puso a su familia al servicio de la gente. La misma que la reconoce cada fin de semana con un simple plato al paso, pero que resalta lo más puro que el hincha de Racing pueda llegar a tener: El orgullo del barrio y el estado de pertenencia. Sólo con trabajo, amor y dedicación, pueden lograrse y Susy lo hizo.


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Un clásico con objetivos bien diferentes



Racing y Boca se miden desde las 19.15, en la continuidad de la 15º fecha. La Academia necesita ganar para tomar aire en el promedio y el Xeneize, que tendrán mayoría de suplentes, quiere un triunfo para ser el único líder del torneo. 

http://www.tycsports.com/notas/70189-un-clasico-objetivos-bien-diferentes


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