domingo, 2 de noviembre de 2008



Empató 0 a 0 ante Vélez. Los de Llop tuvieron las chances más claras y merecían ganar, pero no fueron precisos a la hora de definir las jugadas de peligro. Los de Tocalli lograron darle un poco más de aire a su DT, al que se lo ve muy desgastado.

Racing intentó ser protagonista, de la mano de un siempre peligroso Maximiliano Moralez, pero le faltó precisión en los metros finales como para pode ganar el partido.

Por su parte, Vélez dejó pasar todo un tiempo, porque en los 45 minutos iniciales tuvo una actitud muy pasiva, cediendo pelota y terreno ante un rival que no supo como resolver las situaciones que generaba en ataque.

Racing salió a jugar como lo viene haciendo en los últimos tiempos, empujado por el aliento de su gente, presionando en todos los sectores de la cancha y tratando de plantarse en campo contrario.

Cuando logró recuperar la pelota complicó a Vélez, pero falló en la estocada final como para poder ponerse en ventaja.

La situación más clara de los primeros 45 minutos la tuvo Racing en los pies de Moralez, quien a la salida de un tiro libre ejecutado por Franco Sosa, rebote mediante, quedó cara a cara con Marcelo Barovero, pero su remate se fue por encima del travesaño.

El equipo de Llop siguió empujando a Vélez contra su arco, merced al buen trabajo de Franco Zuculini, a las ganas de Pablo Lugüercio y al esfuerzo general de todos.

Pero su empeño seguía chocando contra la defensa del conjunto de Hugo Tocalli y por eso se fueron al descanso igualando sin goles.

En el segundo tiempo cambió en parte la actitud de Vélez, porque si bien le siguió cediendo terreno y pelota a Racing, tuvo más decisión a la hora de contraatacar y le generó situaciones de riesgo al equipo de Avellaneda.

La más clara la tuvo pasando el cuarto de hora de la parte final el delantero Juan Manuel Martínez, quien entrando por el medio del área remató bajo y cruzado, pero su disparo salió rozando el palo derecho de un vencido Pablo Migliore, quien un rato después se lució ante un cabezazo de Víctor Zapata.

A esa altura Racing comenzó a sentir el cansancio, sobre todo el de Moralez, su jugador desequilibrante, y por eso debió ser reemplazado a quince del final por Pablo Caballero.

Ante ese quedo del equipo local Vélez respondió adelantándose en el terreno de juego, atacando a Racing por las puntas y animándose como no lo había hecho en todo el partido.

Pero Vélez se acordó tarde. Racing sintió el desgaste de los últimos partidos y por eso el partido terminó en un empate, que la realidad marca que no le sirve a ninguno de los dos.

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