sábado, 7 de marzo de 2009

TIGRE 4 - RACING 1


Tigre le hizo otra mancha a un Racing en llamas


Por MARIANO BOURGAREL

Una postal repetida para Racing. Insultos, fastidio, goleada y bronca. Cada vez más comprometido en zona de Promoción y con una actuación decepcionante que fue un retroceso en relación a la ilusión óptica mostrada en el debut de Caruso Lombardi cuando se destacó la energía. Ni siquiera ese detalle tuvo a su favor la Academia, que cayó indecorosamente ante un Tigre que se fue envalentonando lentamente, conforme advertía las enormes debilidades del rival y crecía en confianza.

Poco tiempo hubo que esperara para que se armara el partido en Victoria. En la maraña de imprecisiones del arranque, Tigre sacó provecho cuando la aguja del reloj no había llegado aún a los cinco minutos. Un corner desde la izquierda enviado por Rosano llegó hasta el segundo palo donde Lázzaro metió un frentazo para devolver la pelota al corazón del área chica donde Ayala, sin muchas complicaciones, anotó el 1 a 0 de cabeza.

Caruso había metido mano al equipo de su debut relevando a Campagnuolo (responsable del empate de Argentinos) y dándole la chance a Migliore quien, en su primer llamado a intervenir en el juego aéreo, también dudó.

El gol de Tigre desnudó los problemas defensivos -mucho más técnicos que tácticos- de su rival. No iba a ser la única vez que Racing ofreciera groseras ventajas al dueño de casa, con un Aveldaño a destiempo y ordinario en todos sus despejes y poca reacción del resto de sus compañeros de línea. Y sacudido por ese golpe en el amanecer del juego, Racing siguió obnubilado, perdiendo todas las pelotas y permitiéndole a Tigre coquetear con el segundo gol: Paparatto estuvo cerca con un remate que controló Migliore después de otro corner en el que todos marcaron mal.Pero en el corazón de Franco Sosa Racing encontró un rato de alivio. Un rato nomás. Un tiro libre sobre el sector izquierdo, tentador para el derechazo de quien ayer jugó como volante central, se transformó en el transitorio empate después de que la comba de Sosa superara la estirada de Islas, pegara en el travesaño y se clavara en el fondo del arco.

El empate no le permitió a Racing conseguir la confianza que se tradujera en un fútbol más ordenado, más efectivo, más sólido. Lázzaro exigió una ataja de Migliore y, poco tiempo después, una salida en falso de Aveldaño abrió espacios en el fondo, Arruabarrena se escapó y Martínez lo derribó en el ingreso al área. Matías Giménez, con un zurdazo esquinado, puso el 2 a 1.

La historia pudo tener su prematuro punto final cuando se jugaba el descuento de la parte inicial y Luna, aprovechando un nuevo escalonamiento de terror del fondo de Racing, quedó solo frente a Migliore, se hizo un nudo, y le regaló la pelota al arquero. En los minutos que quedaban se potenciaron las virtudes de Tigre y los defectos de Racing. Un ataque aislado de Lázzaro por la izquierda se convirtió en el tercer gol tras un centro perfecto y un cabezazo solitario de Matías Giménez. Y cuando el partido se moría y era fiesta entre los hinchas locales y explosión de bronca entre los de Racing, Lázzaro el cuarto y sentenció la suerte de un partido que terminó desnaturalizado por las enormes diferencias espirituales que expusieron en la cancha, uno y otro.

El hincha no aguantó y explotó


Despidió al equipo con insultos y cantos agresivos. Hubo indiferencia para con Caruso

El crédito de la hinchada de Racing para con el equipo, parece haberse agotado. La goleada de ayer, fue algo así como la gota que rebasó el vaso. Por eso, se escucharon algunas canciones que reflejaron el malestar del pueblo racinguista, para con su equipo. Así se oyó claramente el “la camiseta de Racing, se tiene que transpirar/y si no, no se la pongan/vayansé y no roben más” y otro en el cual directamente se los cuestionaba, de que no los jugadores no querían ganar. Así reaccionó la gente de Racing, ante lo que fue un retroceso, si se toma en cuenta la actitud, que es un aspecto en donde siempre el hincha pone el acento de manera especial.

Fue una jornada especial para Ricardo Caruso Lombardi, no solamente porque era su segundo partido oficial dirigiendo a Racing, sino porque lo hacía frente a Tigre, un club en donde realizó un importante trabajo, incidiendo en el armado del equipo que en la temporada 2006-2007 (se fue del club seis meses antes) logró el ascenso a Primera División. Claro que después llegó la queja del técnico, al no haber sido invitado a la fiesta en donde el Matador de Victoria celebró aquella conquista. Y otro ingrediente que le dio más sabor a la situación es que el técnico de Tigre es el mismo de aquella tarde de festejo: Diego Cagna. No hubo, como era de esperar, saludos antes del partido y además, el público de Tigre eligió la indiferencia para con el carismático entrenador.

Al arco no le aciertan


Esta vez fue el turno de Migliore, que se comió cuatro. ¿Y ahora?


Después de aquel error de Gustavo Campagnuolo que derivó en el agónico empate ante Argentinos Juniors y que significó el décimo gol recibido en cuatro partidos, Caruso Lombardi decidió que era tiempos de cambio, que otra vez el tema del arquero estuviera sobre el tapete, el momento de que Pablo Migliore saltara a la cancha. Entonces, el ex Huracán y Boca, que en algún momento fue relegado como tercer arquero, fue ayer titular, beneficiado por un entrenador que demuestra que no vacila ni le tiembla el pulso, a la hora de tomar decisiones.

En la primera jugada que debió afrontar, la fue a buscar adentro del arco. En esa acción, que se dio cuando apenas se llevaban disputados cuatro minutos, amagó salir, pero quedó a mitad de camino y Ayala convirtió. Luego, a los siete, mandó al corner un disparo de Pablo Jeréz, que dio la impresión de que salía desviado.

Pasada la media hora se lo vio un tanto más tranquilo y allí estuvo lo mejor de su actuación en esa etapa. A los 32’ mandó al corner, con una volada espectacular, un remate de Lázzaro que tenía mucho destino gol. A los 35’, con el penal a favor de Tigre, le indicó a Matías Giménez que se lo tirara a su izquierda, el misionero la mandó al otro palo, Migliore se tiró hacia ese lado, pero por poco no pudo contenerlo. Y cuando se llevaba disputado un minuto de tiempo adicional, Luna estaba adelantado, lo habilitaron y Migliore, sin desconcentrarse, la tapó con la piernas. Claro que alternó buenas con malas como aquella en donde, al querer habilitar rápido a Lucero, la mandó afuera.

En el complemento tuvo menos actividad, ya que el juego se trasladó al campo de Tigre con más asiduidad, algo lógico, teniendo en cuenta la necesidad de Racing de buscar el empate. Pero cuando Tigre se dedicó a sacar el contraataque, fue fatal para él. Primero, quedó desparramado ante el cabezazo de Matías Giménez, que se le metió junto al poste izquierdo y luego, cuando Lázzaro convirtió el cuarto gol. No fue la solución que se esperaba pero, justo mes decir, jamás contó con la colaboración adecuada de los defensores. De todos modos, habrá que estar atento en la semana, teniendo en cuenta lo afecto que es Caruso Lombardi a tomar rápidos giros en sus determinaciones y ver si Pablito, vuelve a tener su posibilidad de estar bajo los tres palos.

Seguramente será algo que el Gran Caruso deberá tomar con su almohada.
http://www.popularonline.com.ar/nota.php?Nota=368799&fechaEdicion=2009-03-08%2000:00:00



Racing, de mal en peor: Tigre lo goleó y cayó en Promoción


El 4 a 1 profundizó la crisis de la Academia, que sigue sin ganar y vuelve a sufrir para mantener la categoría


La llegada de Caruso Lombardi tampoco saca a Racing de la crisis que ya sufría en los últimos tiempos de Llop. No hay nada que haga reaccionar a la Academia. Ni siquiera la histriónica verborragia de su nuevo técnico, que ya acumula muchos lamentos al borde de la línea de cal.

Tigre, que no había tenido un buen comienzo de torneo, encontró en Racing al atajo más directo hacia su primera victoria.Consumada la goleada, la habitual impaciencia de la hinchada de Racing derivó en insultos hacia el equipo y los jugadores. "Esto no se aguanta más", fue el grito que bajó desde la popular visitante. Racing está cada vez más abajo. Desde anoche ingresó directamente en Promoción, ya que su derrota se combinó con el empate de Gimnasia La Plata, que ahora lo supera por un punto.

Una de las precauciones que había tomado Racing quedó en la nada a pocos minutos del comienzo. Tras el error que había cometido Campagnuolo frente a Argentinos, Caruso Lombardi se decidió por Migliore, a quien veía con mejores condiciones para contrarrestar el insistente juego aéreo de Tigre. Sin embargo, a los 4 minutos, Racing ya perdía 1 a 0 tras un gol surgido en un córner: el centro pasado fue conectado por Lazzaro y Ayala definió de cabeza. En toda la jugada, Migliore y el resto de la defensa vieron pasar la pelota sin poder intervenir.

No fueron muchos los recursos que mostró Racing para ir a buscar el empate. Le falta juego, circulación de la pelota, creatividad. Su repertorio quedaba reducido a pelotazos para que Lugüercio y Caballero se ganaran la vida como pudieran. Mucho no hicieron, ya que Tigre no les perdía pisada a ambos delanteros.

Las escasas cuotas de fútbol que entregaba un partido tosco provenían de los pies de Castagno y de la buena conducción de Giménez. Lazzaro bajaba unos metros y se asociaba como pivote. Todo era bastante luchado y trabado. El marcador se movió gracias a las acciones con la pelota detenida. Sosa, reconvertido por Caruso Lombardi en volante, le sacó jugo a un tiro libre esquinado con un derechazo bombeado, que sorprendió a un Islas de escasa reacción.

Más que por cuestiones futbolísticas, el encuentro estaba marcado por circunstancias anímicas. Racing recobró la confianza tras el empate, aunque eso no le alcanzó para disimular sus carencias.

Todo le cuesta mucho y el esfuerzo no siempre es la solución. Sufre para llegar al área rival y su porcentaje de eficacia es muy bajo.

De todas maneras, el resultado estaba abierto, ya que ninguno de los dos era claramente superior al otro. En ese contexto, cualquier circunstancia podía inclinar la balanza. Como la que se dio a los 33 minutos, cuando Arruabarrena pareció llevarse por delante la pierna cruzada de Martínez, aunque Brazenas consideró que había falta y sancionó penal. Giménez lo ejecutó con precisión y puso al frente a Tigre.

Quizás era excesivo el premio para el equipo de Cagna, ya que Racing pudo empatar con otro remate de Sosa (dio en el travesaño) y uno de Lugüercio. La Academia insinuó una recuperación en el comienzo de la segunda etapa, con dos remates de Lugüercio y un cabezazo de Caballero.

No convirtió y pareció desinflarse definitivamente, más allá del intento del entrenador con la entrada de Castroman.

Tigre, que no había sido tan superior en el desarrollo, fue implacable con los errores visitantes. Así llegó el tercer gol, tras un desborde Lazzaro y el cabezazo de Giménez, y luego el cuarto, por intermedio de Lazzaro. Racing ya había bajado los brazos en la cancha y encendido la furia de sus hinchas en la tribuna.


10 eran los partidos que habían pasado sin que Tigre recibiera un penal a favor. El anterior había sido ante Godoy Cruz (convertido por Morel)


LA IMAGEN

Caruso Lombardi fue recibido con indiferencia

Con Ricardo Caruso Lombardi, Tigre ascendió a la B Nacional. Sin embargo, en Victoria no hubo muestras de afecto hacia el mediático DT. Lazzaro y Morel fueron dos de sus ex dirigidos que se acercaron a saludarlo.


EL DATO

Desde que ascendió, el historial favorece a Tigre

Cuatro partidos lleva disputados Tigre ante Racing desde que regresó a primera división. No perdió ninguno. Ganó los dos que disputó en Victoria y empató los dos restantes, en Avellaneda.


LO NEGATIVO

La Academia acumula 10 cotejos sin victorias

Se extiende la mala racha de Racing. Ya suma 10 partidos sin victorias. Perdió los últimos cinco encuentros de visitante. En el Clausura ya le cobraron tres penales en contra. Todos convertidos: Lanús, Independiente y Tigre.


Varios lesionados que podrían volver

Ricardo Caruso Lombardi debe administrar un plantel reducido en cantidad y calidad. Para enfrentar la próxima fecha a Godoy Cruz, al menos tendría un mayor margen de elección, ya que estarían en condiciones de volver varios jugadores que se recuperan de diversas lesiones. Entre ellos están los volantes Franco Zuculini y Claudio Yacob, el defensor Marcos Cáceres y el delantero Rubén Ramírez. También se reponen de dolencias físicas Lihué Prichoda y Franco Peppino. El aspecto negativo es que si Zuculini reaparece, Sosa, uno de los mejores, deberá cumplir una fecha de suspensión, ya que está actuando por el artículo 225.
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1106687

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